domingo, 20 de mayo de 2012

"Plus Jamais"

"... nos hicimos mayores esperando las flores del jacarandá."
                                                                    J. Drexler.




Este es el lugar donde se queda dormido
el cuento de la vida.

Aquí el amor es una gran deformidad
atado a una cometa
guillotinada por el pánico social.

Aquello que podría haber sido, no será
nunca más.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Inacabado.

Yo elegí la blancura de esta soledad,
el silencio de sus bocas saladas.

Convertí en costumbres y en gozos
lo intocable
lo que nos arrastra en el tiempo.

Surcando la duda indeleble
del negro sobre el blanco,
escudo y espada
de la libertad.

viernes, 11 de mayo de 2012

Escucho sal en la cocina
y el sonido de la harina cayendo del plato.
Aceite hirviendo...

Escucho silencio tras el teléfono
demasiada sal,
veo una huella de harina
en el auricular
y ella fríe una lágrima.

Otra vez y definitivamente
en la casa  hay demasiado silencio
ya no molesta nadie allá.

Aquí,
escucho como hierve el aceite.


                                     A Esther.



martes, 1 de mayo de 2012

Gandía. Diez de marzo de 2010.

El tren está a punto de entrar.
Es inminente la llegada de la gran ola humana
golpeando la tarima de acero.
Despierto a salvo del ruido y del frío,
escribo imitando a algún maestro.
Partimos:
La fábrica vieja,
montones de arena,
una mujer me mira y sale del tren cojeando.
A esta hora el sol tiene un espectro extraño,
incendia las pupilas y las letras.
Verde.
Naranjos y almendros,
cables de alta tensión.
Una garza encuentra algo entre la basura.
Miro sobre el horizonte;
¿Quién determinó el color de las montañas?
Las montañas son grises si están lejanas.
¿Y el del cielo?
El cielo es marrón cerca de las ciudades.
Todo se ve diferente desde la lejanía.
Un vivero de palmeras,
una torre vigía,
un cañizal...
Todos duermen, yo escribo.
Montañas escarpadas,
bosques de coníferas.
Y recordamos que deseamos estar tan lejos...
Porque este tren sólo me trae de vuelta
de aquellos lugares adonde siempre quise huir.

Urbanidades.

Al principio de esta calle hay andantes del cielo,
yo puedo ver la sombra de sus pies
colgando de los cables de la luz.

Miro hacia arriba y dirijo la mirada de otros
cuando nadie se había dado cuenta de que estaban ahí.

El mismo camino,
cada dia,
varias veces,
siguen inmóviles...

Son la mentira que recorre las calles,
nunca hubo nadie ahí,
son sólo un par de zapatillas abandonadas.

Suelos peregrinos.

  "El pájaro vuela alto porque no quiere ver su sombra en la tierra".
                                                    Ramón Gómez de la Serna.


Levantan el vuelo
un instante antes del derrumbe,
en la hora valiente
de los invisibles
hacia las tierras
de abriles afásicos
y su preciado metal.

Se sumergen en la realidad vecina
bajo una misma constelación paralela.
Queda la emulsión fija
de la imagen en blanco y negro
que permanece en tierra,
se aleja lentamente,
como un viejo televisor que se apaga.

Silencio.


Nuevo silencio.
Sobre los tejados anidan los insectos
cosiendo redondeles de preguntas.
El porvenir es un mensaje dentro de una botella.

          Ebnat Kapel (Suiza) Fotografía de Álvaro Galán.

No siempre.

A las cinco de la madrugada no recuerda dónde leyó por primera vez que lo importante del amor corporal son los detalles que nos mantienen intactos, esos que impregnan el recuerdo de lo que jamás se olvida.
La soledad de la habitación donde se pintó los labios tornando los ojos bajo el carmín, unas horas antes, ese rastro de perfume, imperceptibilísimo.
A su regreso, pasado el tiempo del vino y el ruido, al pisar el silencio del umbral de su puerta con los zapatos de tacón en la mano, la presencia de luz pequeña recorre el pasillo, llega y se quita el sombrero. El resto de la ropa se va posando lentamente, como hojas secas, sobre la mesa y, en ropa interior, toma el agua y sus remedios.
Sentada en la cama se quita, poco a poco, las medias rasgadas mientras recuerda aquel libro de cine erótico francés y piensa: "mañana te veré".